Está volviendo a pasar. Así comenzó la otra vez... Parece que vaya por cuencos: Empieza a llenarse poco a poco, se llana la mitad, llega al borde y se desborda; después, se vacía por completo más o menos y vuelve a llenarse cada vez de un líquido más pegajoso y oscuro, un líquido al que le cuesta desbordar y, cuando lo hace, va a una lentitud suprema.
Como decía: Está volviendo a pasar.
El cuenco no se había vaciado del todo. Lo sé yo y lo sabe cualquiera que haga un informe superficial de mi estado. El cuenco se ha llenado de otro líquido que parece querer endurecerse para quedarse ahí. Es bastante inútil querer despegarlo porque no ha disolvente que lo consiga, estoy completamente segura, ni las pastillas ni la sinceridad. Te das cuenta de que ese maldito líquido pegajoso está atacando incluso a personas ajenas al cuenco. Podría ser más grande o podría almacenar algún gas y no un líquido. Los cuencos de gas seguro que son los más ligeros y libres. Incluso los cuencos sólidos aguantan mejor que el de líquido pegajoso del mío.
¿No es más fácil volcar un cuenco de arena que de dentífrico? Sí, claro que lo es: La arena sale continua, sin detenerse y, casi nunca queda ningún grano dentro. ¿Por qué yo no puedo tener arena, agua pura u oxígeno? ¿Por qué?
No puedo limpiar ni el cuenco ni lo de dentro ni echar otra cosa. Tinta... ¡Es como la tinta más gruesa jamás existida! No es algo que aliente el alma, pero quizás sólo sea tinta que que mancha uncluso a las personas. La tinta. Es curioso que cambiando el orden pueda salir "titán", eh.
El cuenco de titánica tinta. Parece nombre de película de ciencia ficción de los años en que cualquier cosa ajena a la tierra ere verde, con cuatro dedos y cuerpo larguirucho. Sin embargo, no lo eso, por suerte para la cinematografía.
El cuenco este existe. Querría saber por qué tinta. La tinta es muy difícil de quitar.
Quizás sea eso: Que nunca se va. Quizás tenían mis profesores razón y metí la pata de lleno ignorándolos. Quizás sea que el recordar demasiado me afecte. Claro, al hacer eso, la tinta se enfría y se endurece. Es como sumergirte en un océano: A mayor profundidad, menos calor... Y oxígeno. Te terminas ahogando. Yo me ahogo. Me sumerjo tanto y sin saber bucear bien en mi memoria que termino perdiendo la consciencia y empiezan los ataques de las profundidades.
¿Por qué atacan? Se supone que en lo profundo no debería vivir nadie y menos algo que me hiciese daño, ¿no? ¿Por qué? ¿Por qué pasa eso? Quizás deba bajar una cámara y no yo. O quizás no es real. O puede que los ataques sean exagerados porque no ves nada ajeno a la oscuridad de las profundidades. Una linterna. Espera. No hace falta nada. Tendría que ser capaz de pensar algo pasado sin que me dé un ataque. Por muy terrorífico que sea. Todo el mundo (o casi todo que yo conozca) pueden.
¿Por qué atacan? Se supone que en lo profundo no debería vivir nadie y menos algo que me hiciese daño, ¿no? ¿Por qué? ¿Por qué pasa eso? Quizás deba bajar una cámara y no yo. O quizás no es real. O puede que los ataques sean exagerados porque no ves nada ajeno a la oscuridad de las profundidades. Una linterna. Espera. No hace falta nada. Tendría que ser capaz de pensar algo pasado sin que me dé un ataque. Por muy terrorífico que sea. Todo el mundo (o casi todo que yo conozca) pueden.
¿Por qué yo no?
Quizás ea por cobardía. O porque me he cansado. Sí, es cierto que estoy cansada. Bastante diría yo, pero no tengo razones para ello. Solamente me cuesta y seguro que he sido lo estúpidamente perezosa...
No, no es eso. Es el miedo al fracaso. Miedo al qué dirán. Supongo que hablo más que hago y que, cuando digo "me da igual lo que diga" , miento. Suelto esa mentira. Una de las gordas y equivalente a una ballena azul sobre una bacteria. Quizás sea eso o miedo. Miedo de verdad. Lo pienso así porque no quiero estar así y, por mucha pereza que pudiera tener, estoy escribiendo esto. Intento quitar peso de mi cuenco con palabras. Paabras escritas con tinta. Joder, la única vía de escape es encontrar un uso a esa tinta.
A medida que escribo, el cuenco se aligera al mismo tiempo que mi cabeza. Todo está más claro y para eso sólo he tenido que escribir. Pero no sirven cuentos o historias, tengo que escribirlo todo y compararlo todo con cosas sencillas. No tego que tener cuidado de nada porque nadie va a leer esto, en cierto modo. M e refiero a que no, no tengo que tener miedo a enrollarme ni a tener cuidado con lo que digo: No es necesario.
Incluso me da igual si escribo bien o mal, solamente es una vía de escape, joder. Por eso no tengo que dejar esto a medias. En un futuro, digo. Mañana igual sigo, seré psicóloga y paciente, tengo que resolver yo misma mis problemas y dejar de manchar de tinta al resto.
Buenas :,)
ResponderEliminarAy, sabes que adoro tu blog, y que tenía muchas ganas de que volvieras, pero al mismo tiempo ojalá no lo hubieras hecho, ojalá no te hubieras sentido así y por lo tanto no tener que escribirlo.
Creo que todos tenemos ese cuenco del que hablas, pero a cada persona se le rellena de un material diferente según lo que pase por su mente.
Si te sirve de algo diré que no eres la única persona que lo del pasado lo lleva mal o incluso muy mal.
Y, es muy difícil que la tinta no manche a otras personas, ya que a esas personas le importas y no van a "alejarse" así como así.
Un abrazo ^^