... te rompes al caer.
Ya es la quinta vez que caes. Ya has caído más veces que Jesucristo con su cruz. Él consiguió levantarse las tres veces, la gente le ayudaba a llegar al lugar en el que le crucifijarían.
¿Sabes la diferencia?
Que tú, si mueres, no vas a resucitar.
Que tú, si mueres, mueres.
Te mueres.
DESAPARECES.
Que tú, si mueres, mueres.
Te mueres.
DESAPARECES.
¿Habrá gente que llore por ti? ¿Acaso te preocupa una vez muerto?
Realmente hoy sabes que estás mal. Peor que otras veces. No se te van ciertas ideas de la cabeza. ¿Y qué haces salvo escuchar más y más música? ¿Te crees que las canciones te van a arropar, a mimar, a abrazar?
Lo único que hacen es que no te sientas sola, que escuches algo, pero tú sólo oyes el cristal romperse. El cristal que tenías a tu alrededor, que mantenías, que no querías que se rompiera para volver a caer a un vacío donde la negrura todo lo cubre y no brilla ni una estrella, ni una solitaria luna.
No.
Tú caes. Nadie se da cuenta. Pero ahí estás, en caída continua hacia algo incierto.
Nadie sabrá de tu caída. Nadie se lo hubiera esperado, ¿verdad?
Cabeza gacha, boca cerrada, ojos velados y sonrisa parca.
Y un cristal roto.
Y una vida rota.
Y unos ojos rotos.
Y unas personas rotas... Del dolor.
PIÉNSALO.
Realmente hoy sabes que estás mal. Peor que otras veces. No se te van ciertas ideas de la cabeza. ¿Y qué haces salvo escuchar más y más música? ¿Te crees que las canciones te van a arropar, a mimar, a abrazar?
Lo único que hacen es que no te sientas sola, que escuches algo, pero tú sólo oyes el cristal romperse. El cristal que tenías a tu alrededor, que mantenías, que no querías que se rompiera para volver a caer a un vacío donde la negrura todo lo cubre y no brilla ni una estrella, ni una solitaria luna.
No.
Tú caes. Nadie se da cuenta. Pero ahí estás, en caída continua hacia algo incierto.
Nadie sabrá de tu caída. Nadie se lo hubiera esperado, ¿verdad?
Cabeza gacha, boca cerrada, ojos velados y sonrisa parca.
Y un cristal roto.
Y una vida rota.
Y unos ojos rotos.
Y unas personas rotas... Del dolor.
PIÉNSALO.
Buenas ^^'
ResponderEliminarSupongo que hay días en los cuales estás peor y no se sabe el por qué, en mi opinión, sabiendo que cada persona es diferente, una de las peores cosas es esa, el no saber el por qué te sientes así, el por qué las otras personas pueden llegar a ser felices mientras que otras se hunden, sin motivo, sin merecérselo.
bueno, me voy por las persianas, como siempre,
Espero, de verdad, que algún día dejes de escuchar esos cristales rompiéndose, y que dejes de caer, lo espero realmente.
Un abrazo.
Escuchar cristales rompiéndose pasa pero yo espero que escuches el ruido de los cristales al volver a juntarse.
ResponderEliminarBesos con cianuro.