Apártate de tus amigos, de tu familia, de los extraños, de los menos conocidos. Salta por el precipicio, deja marcas en tu piel, mete más pastillas en tu cuerpo, bebe lejía, mezcla cosas que no deberías, deja que una cuerda ahogue tu carótida, coge el coche y zámpate un quitamiedos, ¡no te preocupes, quita-miedos! ¿No has probado las drogas? Quizás deberías, mata tus neuronas. No comas o, mejor, come y luego lo devuelves, destrózate la garganta. Rompe tus sueños e ilusiones, lo principal, así te quitas de mierdas. Abre el gas y tira una cerilla, sal por los aires, camina por el cielo, grita de dolor y espárcete con el fuego.
¡Es lo que querrías hacer ahora mismo a sabiendas de que te arrepentirías!
¡Lo sabes!
¿Por qué no lo haces?
¿Qué más da que lo hagas?
Has hecho que quiera volver a desayunar cianuro...
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