10.2.14

«Venga, adelante, tú puedes»

... sabes que te engañas.

Estás con el ánimo por los suelos, escuchas un piano. Escuchas el sonido del movimiento de la tecla al ser pulsado.
Y así con todo.

Ves los cuadrados minúsculos de la tela de un estuche, ves la tinta que dan forma a las palabras apelotonadas en un folio donde ves las fibras del papel blanqueado. Ves en el reflejo del bolígrafo las partes rayadas al azar.
¿A causa de qué estará así el tubo transparente del BIC?

Incluso las motas de polvo las ves. Casi imperceptibles, moviéndose con una brisa que no llegas a notar pero que parece ondear por toda la habitación.

Posas la vista hacia la cama.

Como antes, ves el tejido. Ves dónde alguien ha clavado incluso una aguja porque hay un cuadrado más ancho, un cuadrado fuera de lugar, que choca con la armonía del tejido. El cojín, igual. Incluso llegas a atisbar un pelillo semitransparente que corresponde a sus entrañas de variadas formas.

Alzas la vista. Te ves reflejado en la ventana.

Ves las ojeras.
Haces una mueca.
Una lágrima caer por tu rostro te encuentras. Pronto le sigue otra.
¿Por qué todo parece una mentira? ¿Por qué todo parece inútil?

¿Por qué?

Mañana podría atropellarme un coche. Esta noche podría sepultarme el edificio. Esta tarde podría haberme caído una maceta.

La razón por la que existo es mero azar.

¿Por qué entonces me encuentro mal por lo que hago?
¿Por qué por mucho que me repita «Venga, adelante, tú puedes» no dejo de pensar en la inutilidad de lo que haga porque podría no terminarlo o no servir para nada?

¿Por qué?

3 comentarios:

  1. Buenas,
    Supongo que todo el mundo muchas veces se queda en ese "trance" de quedarse mirando absolutamente todo.
    No sé que decirte con esa segunda parte, es decir, entiendo ese sentimiento de pensar así, pero una chica me dijo una vez que intentase ir a la cama llena por dentro, yo lo dejo por ahí, quizás te sirva la idea.

    Un abrazo enorme.

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  2. ¿Por qué? ¿Pero, acaso, es mejor quedarse con la duda de qué hubiese pasado si lo hubiese terminado? Si no te pasa nada, ¿habrás aprovechado ese tiempo que se te ha concedido, como tú dices, al azar? Y si resulta de que sí que acaba siendo útil eso que has hecho, ¿no te motiva saber que puedes aportar felicidad a otras personas, a ti misma?

    Entiendo tu reflexión y me ha encantado cómo está escrita pero le falta es punto de positividad. Por favor, no pierdas el optimismo en tu interior. ¡Sigue escribiendo!

    Por cierto, ya que el comentario que me hiciste sobre una frase mía fue de los que quiero, me gustan y me son útiles, te he respondido con la extensión merecida. Además, puedes encontrar ya un nuevo post por si te apetece leerlo y darme tu opinión sincera.

    Muchas gracias, ánimo y muchos besos.
    Abel Jara Romero

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    Respuestas
    1. Créeme, tengo desmotivación. Muchísima desmotivación si lees entradas anteriores. Ese punto de positividad no puedo dárselo porque, sencillamente, no lo siento. Chica miserable, ¿recuerdas?
      Sé que hay gente peor que yo, pero mis ideas son de lo más negativas y en este blog reflejo todas ellas.

      Gracias de todas formas por los ánimos, Abel.

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